miércoles, 5 de junio de 2013

DECLARACIÓN DE (VANOS) PRINCIPIOS

Me interesa más la mentira que la verdad. La locura que la normalidad. La violencia sangrienta que la amistad complaciente. Deseo darle la vuelta a la rutina y no mecanizarme. Permanecer en el delirio intentando tener visiones que me hablen de mundos alternos en los que pueda transitar. 

Quiero tu horror. Quiero tus miedos. Quiero tu fealdad. Quiero tu enfermedad. Quiero tu asco. Quiero todo lo que no le dejas ver a nadie de tí.

Quiero lograr lo que otros hacen con facilidad. Quiero destacarme,  pero no como lo hacen los demás.

No quiero morir en el anonimato.

ACLARACIÓN

No sabes ni lo que quieres. Si fueras escritor ya hubieses hecho que valiera la pena publicar. No, lo que tienes es un capricho, nada más. Te convendría hacer en verdad algo de provecho. Una carrera, un oficio, cualquier cosa que te sirva para hacer dinero, que es lo que al final importa más. Ser escritor, ¿de qué te serviría? Seamos francos, escribir un libro no te puede hacer famoso, ni salir en la televisión, ni que nadie te recuerde. Además, no puedes imaginar nada que pueda interesarme. Te podría retar a que lo hicieras, pero de entrada ya eres un caso perdido. Recuérdalo, y que se te grabe muy bien: Jamás serás escritor, ni siquiera reencarnado en uno.